miércoles, 21 de marzo de 2012

El héroe de las mil caras


Si después de leer Viaje a Ixtlán de Carlos Castaneda y La Costa de los Mosquitos de Paul Theroux alguien, como yo, siente la necesidad de seguir leyendo, estoy en condiciones de recomendarle El Héroe de las Mil Caras, de Joseph Campbell.


El héroe de las mil caras es un libro publicado en 1949 por el mitógrafo estadounidense Joseph Campbell, que trata el tema del viaje del héroe, un patrón narrativo que se ha encontrado en las historias y leyendas populares. Campbell propone el concepto de monomito. Según él, el héroe suele pasar a través de ciclos o aventuras similares en todas las culturas, resumido en la tríada: Separación - Iniciación - Retorno.

El autor resumió en doce estadios comunes el viaje del héroe:

1) Mundo ordinario - El mundo normal del héroe antes de que la historia comience.
2 ) La llamada de la aventura - Al héroe se le presenta una necesidad de irse, desafío o aventura.
3) Reticencia del héroe o rechazo de la llamada - El héroe rechaza el desafío o aventura, principalmente por miedo al cambio.
4) Encuentro con el mentor o ayuda sobrenatural - El héroe encuentra un mentor que lo hace aceptar la llamada y lo informa y entrena para su aventura o desafío.
5) Cruce del primer umbral - El héroe abandona el mundo ordinario para entrar en el mundo especial o mágico.
6) Pruebas, aliados y enemigos - El héroe se enfrenta a pruebas, encuentra aliados y confronta enemigos, de forma que aprende las reglas del mundo especial.
7) Acercamiento - El héroe tiene éxitos durante las pruebas.
8) Prueba difícil o traumática - La crisis más grande de la aventura, de vida o muerte.
9) Recompensa - El héroe se ha enfrentado a la muerte, se sobrepone a su miedo y ahora gana una recompensa.
10) El camino de vuelta - El héroe debe volver al mundo ordinario.
11) Resurrección del héroe - Otra prueba donde el héroe se enfrenta a la muerte y debe usar todo lo aprendido.
12) Regreso con el elíxir - El héroe regresa a casa con el elíxir y lo usa para ayudar a todos en el mundo ordinario.

En lo sucesivo intentaré algún análisis de estos puntos, pero hoy me detengo en el punto 3, quizás aquel en el cual los héroes suelen encontrar más dificultades para avanzar.
La negativa a esta llamada, el auto boicot, la queja, las excusas, el todavía no es momento, ya no tengo edad para eso, es mucho esfuerzo o cada uno de los comentarios y acciones que hacemos intentando justificar que el miedo a encontrarse con lo desconocido, o mejor dicho, con uno mismo es muy grande, es esencialmente, una negativa a renunciar a lo que cada cual considera como su propio interés, sin saber que el destino tiene intereses particulares con cada uno de nosotros.
El rechazo a transitar el viaje, solo creará nuevos problemas para uno mismo y bastará esperar la aproximación gradual de la desintegración. El reprimir la sombra, solo la guiará más hacia la luz con una enorme fuerza por querer ser liberada, y la fuerza que ha de destruir nuestro sistema egocéntrico se convertirá en un monstruo. Nos hostigará, de día y de noche, por el ser divino que es la imagen del yo vivo dentro del laberinto cerrado de nuestra propia psique desorientada. Pero no todos los que vacilan están perdidos. Perderse es una forma de encontrarse.

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